Así nos va con el COIIM (IX)
"En parte, la presente video-novela está basada en hechos reales. Sus documentos gráficos así lo demuestran, no habiéndose modificado alguno. Los cargos que aquí se nombran también son ciertos, no así los nombres de las personas, que han sido cambiados para preservar su dignidad y honor."
"Cuando un Estafador (un Delincuente), entra en tu vida, puedes darte por Jodido. Cuando ese Estafador (un Delincuente) es un Ingeniero Industrial Colegiado en el COIIM, el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid, o de los Miserables, la Mafia, la Mierda y la Miseria, puedes darte por follado. Pero cuando ese Estafador (un Delincuente) actúa en connivencia y con el encubrimiento de la Estafa por parte del Podrido y Asquerosamente Delincuente COIIM, puedes darte por violado, muerto en vida, vivo en muerte, muerto en definitiva."
"Dimita, podrida y delincuente Junta de Gobierno del COIIM, el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid, o de los Miserables, la Mafia, la Mierda y la Miseria, al igual que deben dimitir el Director del COIIM, el Responsable del Departamento de Visados, la Comisión de Recursos y la Comisión Deontológica, porque si para todos Ustedes, que tienen como finalidad última ejercer la tutela del correcto ejercicio de la profesión como garantía de los derechos de los ciudadanos, un Taller de Chapa y Pintura no es un Taller de Reparación de Vehículos y sí es un Local de Entretenimiento al cual se le puede hacer su proyecto para la instalación eléctrica sin las prescripciones de la ITC-BT-29 de Locales con Riesgo de Incendio y Explosión, encubrieron la estafa de su Ingeniero y se convirtieron en Vulgares Delincuentes que manchan el Prestigio de ese Colegio Profesional, habiéndolo convertido en una Podrida Asociación Ilícita."
Sonia le llamó. Después de un breve intercambio de palabras, Willy se despidió con un escueto "ten cuidado".
Introdujo la memoria USB en su ordenador portátil personal, el cual no estaba conectado a la red inalámbrica de la oficina. No quería que se introdujera algún código malicioso, como virus o troyanos, en la red del despacho.
Abrió el icono de la memoria y comprobó que había un fichero denominado: "Juguemos". El fichero estaba comprimido en el conocido formato de Winrar. Pinchó en él y se abrió una nueva ventana que le pedía una clave. La desconocía, no obstante, probó con varias palabras, pero sin resultado alguno.
Se descargó de la red algunos recuperadores de contraseña para ese formato de fichero. El resultado fue infructuoso. No lo consiguió.
Sonia tenía algunos amigos que eran programadores, le preguntaría en cuanto llegara sobre si alguno de sus colegas serían tan amables de descodificar la contraseña. Mientras, volvió a meterse en la web del COIIM.
En uno de los banner publicitarios, se podía leer:
"Máster en Ingeniería de Seguridad Contra Incendios".
Willy pensó que si los másters que daban en el COIIM eran como el de escribir a un ciudadano que un taller de chapa y pintura no era un local con riesgo de incendio y explosión al cual no era necesario siquiera hacerle la prescriptiva desclasificación de zonas según la ITC BT 29 del Real Decreto 842/2002, ¿a dónde iríamos a parar?
Consideró que los Ilustres miembros de la Junta de Gobierno solo sabían contar del uno al veintiocho. Lo tenía todo bastante claro, pero el mayor problema era que no podía demostrarlo puesto que no disponía de ninguna copia de los proyectos industriales 200417373 y 200417617, ya que habían quedado reducidos a cenizas en el incendio que se produjo en el polígono industrial de Alcalá de Henares.
¿Cómo demostrarlo? Willy sabía que debía haber alguna copia en las dependencias del COIIM y también en la empresa del Ingeniero Proyectista. Pero de una manera o de otra, no aparecieron en la investigación judicial que se produjo a posteriori del siniestro. Nadie sabía nada. Sólo aparecía una declaración del Director del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid comentando que ellos "visaban según la Normativa aplicable, lo que era una garantía para la Sociedad".
A Willy le pareció un pitorreo. Siguió indagando a la espera de que Sonia regresara. Volvió a poner el video pensando en voz alta:
-Esta es la manera que tiene el COIIM de humillar a los ciudadanos que van a hacer una consulta de carácter técnico. Se creen Dioses en su particular Montaña del Olimpo.
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